Santo Aliento del Fuego Violeta



Escoge un sitio donde no te vayan a interrumpir, preferiblemente sentado; también es posible hacerlo de pie o acostado; puede ser donde te pille una emergencia, o en el lugar donde desees realizarlo: en tu casa, sentado en la cabecera de la cama o en cualquier mueble; también en el asiento de tu auto, del colectivo, del metro o del avión; otro lugar factible es un sitio reservado donde trabajes y nadie te vea, o donde sea.

La práctica consta de cuatro pasos en la respiración: inhalación, retención, exhalación y descanso.

Consiste en inhalar por medio de la respiración el "Fuego Violeta", y una vez dentro de los pulmones, hacer que circule por medio de la sangre, impregnando totalmente el interior de tu cabeza, pensamientos, sentimientos, huesos, órganos, músculos, el cuerpo Pilar de Fuego Violeta; y por último, en el descanso, proyectar el "Fuego Violeta" al mundo entero, como una bendición, para disolver toda energía destructiva y maligna de sufrimiento.

Cada paso se realiza con una "Afirmación Interna", que puedes hacer con la mente o con la ayuda de alguien que externamente la haga por ti, como puede ser el caso en las charlas, donde el facilitador la monitorea. Pero no la puedes hacer con tu voz, porque la respiración te lo impide.

Inspira y repite internamente:
"YO SOY" INSPIRANDO EL "FUEGO VIOLETA".
Reten y repite internamente:
"YO SOY" ABSORBIENDO EL "FUEGO VIOLETA".
Exhala y repite internamente:
"YO SOY" EXPANDIENDO EL "FUEGO VIOLETA".
Reten y repite internamente:
"YO SOY" PROYECTANDO EL "FUEGO VIOLETA".


Esto se puede practicar varias veces. En cualquier situación desesperante en la que te sientas impotente, que rebase tus posibilidades humanas, detente y haz la práctica del "Santo Aliento Violeta".

También lo puedes realizar por un lugar donde haya sucedido una catástrofe, o para que ésta no ocurra; por una situación en la familia, en tu casa, y por todo lo que lo necesite.

Después de practicarlo, primero que nada te tranquilizará; luego te centrará y comenzará a producir su efecto, transmutando aquello que más deseabas o te angustiaba.

Cuando salgas de esta práctica, notarás un gran sosiego, y verás que la situación que te acosaba comienza a menguar hasta desaparecer. A veces esto sucede instantáneamente.

Del Libro FUEGO VIOLETA (PRÁCTICAS, EJERCICIOS Y VIVENCIAS) (pág. 20-21)
Autor: RUBÉN CEDEÑO

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